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Estamos Estudiando La Torá (El Pentateuco) con Rashi


Este estudio nos trae las explicaciones de RASHI, Rabi Shelomo ben Itzjak,quien es el comentarista de la Tora por excelencia.Sin sus explicaciones,que se basan en la Tora oral principalmente,no podriamos entender el texto escrito de la Tora

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Document07_Vaietzé(Génesis 28:10-32:3)
Document08_Vaishlaj Génesis 32:4-36:43
Document09_Vaieshev Génesis 37:1-40:23
Document10_MiketzGénesis 41:1-44:17
Document11_VaigashGénesis 44:18-47:27
Document12_Vaiejí Génesis 47:28-50:26

La Torá (El Pentateuco) con Rashi[1]

Shemot (Exodo 1:1-6:1)

 

Primera porción

Capítulo 1

 

1. Éstos son los nombres de los hijos de Israel que vinieron a Egipto con Iaakov, cada uno con su familia:             

 

Aquí los nombres de los hijos de Israel los enumera de nuevo ya después de que habían muerto, con el propósito de dar a conocer el aprecio que Di-s lo tenía, pues habían sido comparados a las estrellas a las que Di-s saca y mete por número y por sus nombres, como se declara: “Aquel que saca por numero a Sus legiones, a todos llama por nombre” (Yeshayahu 40:26). La Torá las contó a las tribus cuando entraron en Mitzráim (Génesis 46:8-27) y ahora, cuando pasará a relatar su salida de allí, reseña sus nombres.

 

2. Reuvén, Shimón, Leví, Iehudá,            

 

3. Isajar, Zevulún, Biniamín,      

 

4. Dan, Naftalí, Gad y Asher.      

 

5. El número [original] de los descendientes directos de Iaakov, incluyendo a Iosef que estaba en Egipto, fue setenta.                

 

Pero ¿acaso no habían sido ya incluidos él y sus hijos dentro de las setenta personas mencionadas en este versículo? En Génesis 46:20-27, claramente se demuestra que Yosef y sus dos hijos estaba incluido dentro de las setenta personas descendientes de Yaacob que fueron a Mitzráim. En realidad, al enfatizar que “Yosef estaba en Mitzráim” la Torá quiere informarnos sobre la rectitud de Yosef, como diciendo: el Yosef que pastoreaba el rebaño de sus padre es el mismo Yosef que estaba en Mitzráim y se Había convertido en virrey, y a pesar de ello se mantuvo en su rectitud.

 

6. Iosef, sus hermanos y [todos los demás de] esa generación murieron.              

 

7. Los israelitas fueron fértiles y prolíficos, y su población se multiplicó. Llegaron a ser tan numerosos que la tierra se llenó de ellos.  

 

Ya que las mujeres judías parían seis niños de un sólo embarazo. Véase Shemot Raba 1:8.

 

8. Un nuevo rey, que no sabía de Iosef, tomó el poder en Egipto.           

 

Sobre el significado de este enunciado hubo una diferencia de opinión entre Rab y Shemuel. Uno de ellos dijo que literalmente era un nuevo rey, mientras que el otro afirmó que la Torá le define como “nuevo” porque promulgó decretos nuevos.

 

Él Torá quiere decir que el rey hizo como no conociera a Yosef. Rashí aquí sigue la segunda interpretación.

 

9. Le anunció a su pueblo: “Los israelitas están volviéndose demasiado numerosos y fuertes para nosotros.       

 

10. Vengan, debemos lidiar sabiamente con ellos. De lo contrario, es posible que se multipliquen tanto que si hay una guerra se unan a nuestros enemigos y peleen contra nosotros, expulsándonos de la tierra”.    

 

Siempre que aparece en la Torá la expresión havah, vengan, implica la preparación e invitación para realizar algo, como diciendo: “Prepárense para esto.” Nuestros Maestros interpretaron este enunciado en el sentido de: Seamos astutos contra el Salvador de Israel, sentenciando a los israelitas por medio de agua, puesto que Di-s ya juró que nunca más traería un diluvio a todo el mundo, pero si se reservaba el derecho de traer un diluvio sobre un pueblo en particular para castigarlo medida por medida por sus pecados. Todo castigo de Di-s contra el hombre es siempre medida por medida (Sota 11a).

 

Nuestros Maestros interpretaron este frase del Faraón, ”expulsándonos de la tierra”, comparándolo a un hombre que se maldice a si mismo pero que adjudica su maldición a otros. Es como si en la Torá hubiera escrito que el Faraón dijo: “Y subamos de esta tierra” y ellos la hereden.

 

11. [Los egipcios] designaron reclutas sobre [los israelitas] para agobiar sus espíritus con trabajos forzados. [Los israelitas] debían edificar las ciudades de Pitom y Raamsés como centros de aprovisionamiento para el faraón.

 

Pues estas ciudades no habían sido aptas para esa finalidad desde el principio, y por ello ahora querían reforzarlas para que sirvieran de depósito. En Génesis 47:11 vemos que las ciudad de Raamsés ya existía.

 

12. Pero cuanto más [los egipcios] los oprimían tanto más [los israelitas] proliferaban y se extendían. [Los egipcios] llegaron a temerles a los israelitas.          

 

Conforme los mitzrim empeñaban su corazón en afligir al pueblo de Israel, así también el corazón del Santo, bendito es, más se empeñaba en hacer que se incrementara y se fortaleciera. Rashí enfatiza aquí que la causa de su incremento no era la aflicción que sufrían, sino la intervención divina.

 

13. Los egipcios empezaron a hacer que los israelitas efectuaran trabajos designados a quebrar sus cuerpos.     

 

14. Hicieron las vidas de [los israelitas] miserables con trabajos forzados que incluían argamasa y ladrillos, así como también toda clase de labores en el campo. Todas las labores que les hacían hacer estaban destinadas a quebrarlos.   

 

15. El rey de Egipto les habló a las [principales] parteras hebreas, cuyos nombres eran Shifrá y Puá.        

 

Shifrá en realidad Yojebed, la esposa de Amram, padre de Moshé y Aharón, pero aquí es llamada Shifrá en alusión al hecho de que embellecía con sus cuidados a los recién nacidos. Puá en realidad es Miriam, la hermana de Moshé Y Aharón, pero aquí es llamada Puá en alusión al hecho de que voceaba, hablaba y susurraba a los recién nacidos.

 

16. Dijo: “Cuando asistan a las hebreas en el parto, deben mirar detenidamente el asiento de partos. Si [el bebé] es un niño, mátenlo; pero si es una niña, déjenla vivir”.            

 

Él Faraón sólo era escrupuloso en matar a los niños varones, ya que sus astrólogos le habían dicho que eventualmente nacería un niño varón que salvaría a los judíos. Véase Shemot Raba 1:18.

 

17. Las parteras temieron a Dios y no hicieron como el rey de Egipto les había ordenado. Les permitieron vivir a los bebés varones.

Continuamos este estudio…

 



[1] Las notas de Rashi están adaptada de Traducción y Comentario de Aryeh Coffman, La Torá con Rashi: Shemot/Exodo (Buenos Aires, Argentina: Editorial Jerusalem de México, 2004).